
Un seguimiento de obra con dron solo es útil si es comparable. Es decir: si el vuelo de octubre se puede poner al lado del de julio y se ve exactamente el mismo encuadre con la obra avanzada. Ese es todo el truco, y es más de método que de equipo.
Fijar puntos de vuelo repetibles
En la primera visita definimos entre cuatro y seis posiciones: un cenital general, dos o tres oblicuos a distinta altura y algún plano de detalle de fachada o estructura. Guardamos altura, coordenada y orientación de cada uno, y se repiten en cada visita. El resultado es una secuencia limpia de avance mes a mes.
Cada cuánto volar
- Mensual: el ritmo estándar para obra residencial o industrial de media duración.
- Quincenal: durante estructura o fases con cambios rápidos.
- Puntual: hitos concretos como cimentación, cubierta o entrega.
Qué se entrega
Además del vídeo de avance, entregamos fotografía aérea en alta resolución de cada punto de vuelo. Esa parte suele ser la más usada internamente: sirve para reuniones de seguimiento, para justificar avance ante la propiedad y como documentación gráfica del estado en una fecha concreta.
Y al final, la pieza de marca
Cuando la obra termina, el archivo acumulado permite montar un timelapse de todo el proceso. Es material de comunicación muy potente para promotoras y constructoras, y no cuesta nada extra grabarlo si el seguimiento se ha planteado bien desde el principio.
¿Tienes un proyecto en mente? Puedes ver nuestro portfolio de grabaciones con dron o conocer los servicios de producción audiovisual aérea. Cuéntanos qué necesitas y lo planificamos contigo.
Contacto